Las baterías de segunda vida deben pasar por un proceso riguroso de selección, evaluación y reacondicionamiento para garantizar que cumplan con los estándares de seguridad, fiabilidad y rendimiento. A pesar de ser reutilizadas, se someten a controles de calidad similares a los de las baterías nuevas.
Las baterías de segunda vida pueden obtener certificaciones que avalen su seguridad y desempeño. Algunas de las más relevantes incluyen:
UNE-EN 62619
Seguridad para baterías recargables en aplicaciones industriales.
UNE-EN 62620
Rendimiento para baterías de ion-litio estacionarias.
ISO 9001
Sistema de gestión de calidad en el proceso de reacondicionamiento.
CE / marcado UN38.3
Para el transporte seguro y cumplimiento legal en la UE.
Es por ello, que Batteryfly, a través de un proceso técnico riguroso, pruebas exigentes y certificaciones según normativa europea, las baterías de segunda vida ofrecen un alto nivel de confianza y seguridad.